El perifollo tuberoso, ¡una sabrosa raíz!

El perifollo tuberoso

Originario de Europa central (Alemania, Austria), el perifollo tuberosa se introdujo (Chaerophyllum bulbosum) en Francia en la 19 ª siglo en el que se cultiva por su parte superior gris-marrón con forma de raíz. Esta antigua verdura de tamaño mediano es apreciada hoy por su delicioso sabor a castañas, aunque sigue siendo escasa en el huerto, y sigue siendo prerrogativa de jardineros apasionados y curiosos.

El perifollo tuberoso, una planta bienal.

En el primer año, la planta desarrolla hojas peludas divididas, esparcidas por el suelo y dispuestas en roseta. Las raíces son entonces pequeñas con una piel fina. En cuanto al follaje, es venenoso y no se puede comer.

El segundo año, el perifollo tuberoso presenta en junio un largo tallo coronado por grandes umbelas de flores blancas.

Preparar el suelo y sembrar el perifollo de raíz.

El perifollo tuberoso se siembra en el otoño, a fines de octubre, y necesita una sombra soleada o parcial (la sombra de la tarde le conviene muy bien) para florecer. Después de excavar o rascar el suelo para descompactarlo, es importante enriquecerlo proporcionándole un fertilizante orgánico durante el invierno anterior al cultivo. Es recomendable utilizar semillas frescas, del año, por su escasa capacidad de germinación. También es interesante conseguir semillas en septiembre cuando se instala por primera vez el huerto, para tener una garantía de frescura óptima. Una vez instalado el huerto, las semillas se recogen cada año en las umbelas de flores de algunas raíces que se dejan en el suelo para este fin, en previsión de la siembra de otoño.

Los surcos poco profundos deben espaciarse 30 centímetros, luego rellenarse y sellarse con la parte posterior del rastrillo. A continuación, el riego se realiza con la cabeza de la regadera volcada. Como la germinación es lenta, habrá que armarse de un poco de paciencia y rezar para que el tiempo sea favorable -las semillas deben pasar por un período de frío imprescindible para su germinación-. Por lo tanto, puede ser conveniente marcar la ubicación de la plántula con una etiqueta o una pizarra de etiquetas.

Cabe destacar que la siembra se puede realizar en primavera, en abril, siempre que se utilicen semillas estratificadas en frío en arena durante todo el invierno. Aclararemos a diez centímetros después de la emergencia.

Cuidando perifollo tuberoso

El perifollo tuberoso no requiere un mantenimiento particularmente restrictivo. La persecución regular solo ayuda a prevenir el crecimiento de malezas. Asimismo, se debe tener cuidado de cubrir el suelo con mantillo o BRF (residuo de madera triturada), para mantener el suelo húmedo y limitar la evaporación del agua. Sin embargo, a pesar de estas precauciones, es necesario regar si la primavera y el verano son secos.

La cosecha

En cuanto a la cosecha tan esperada, es posible cuando el follaje muestra signos de madurez, es decir, cuando se pone amarillo y se seca. A continuación, las raíces se dejan secar unas horas al sol, el tiempo de secarlas bien, antes de guardarlas en arena seca para optimizar la calidad, o guardarlas en cajas en una habitación oscura, seca y ventilada.

Llegado el momento de deleitarse, las raíces del perifollo tuberoso se comen cocidas durante todo el invierno. Tienen un sabor y textura cercanos a las castañas, con una pulpa harinosa y dulce.

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