Modificar un suelo: 7 materiales para mejorar el suelo

Modificar un suelo: 7 materiales para mejorar el suelo

El invierno es la mejor época para mejorar la estructura del suelo añadiendo materia orgánica o mineral. Modificado poco a poco, cada año, pero también según los cultivos y las estaciones, el suelo de tu huerto se vuelve cada vez más negro y fértil. Descubre 7 útiles enmiendas naturales.

¡Sin humus, sin tierra!

Durante mucho tiempo se creyó que bastaba con esparcir un abono orgánico en la huerta para nutrir las plantas y obtener buenas cosechas. Pero en realidad, son los organismos del suelo los que deben ser alimentados porque son los que descomponen la materia orgánica y la transforman en humus.

El humus juega un papel clave, es esto lo que hace que el suelo sea fértil. Como una esponja, retiene los elementos minerales que pueden ser absorbidos por las plantas y los restaura cuando las plantas los necesitan.

Sin este humus, la materia orgánica sería rápidamente arrastrada por las lluvias.

Una enmienda no nutre el suelo

Contrariamente a otra creencia generalizada, una enmienda no nutre directamente el suelo o las plantas, pero mejora su textura. Es así para promover la vida y el trabajo de los microorganismos que modificamos un suelo.

Una enmienda apropiada puede, a largo plazo:

  • Dar más consistencia al suelo arenoso,
  • Reducir la acidez de los suelos de tierra de brezo elevando el pH
  • Aligera los suelos pesados, en particular la arcilla caliza.

Generalmente se utilizan dos tipos de enmienda:

  • Enmiendas minerales, formadas por rocas trituradas.
  • Enmiendas orgánicas, producidas por organismos vivos.

Dolomita, para corregir la acidez del suelo.

Esta enmienda mineral se obtiene de una roca caliza rica en magnesio que se tritura. Generalmente se aplica a una tasa baja; siga las dosis recomendadas en el paquete. La dolomita eleva el pH del suelo y mejora la textura de los suelos arcillosos.

Esta enmienda se puede aplicar durante todo el año, pero su eficacia es máxima durante el otoño y el invierno (octubre a marzo) porque se necesita tiempo para que la dolomita se incorpore perfectamente al suelo.

Polvo de basalto, para aclararlo

El basalto es una roca volcánica. Una vez triturado, se obtiene una enmienda mineral que se encuentra en forma de polvo.

La utilidad del basalto es múltiple:

  • Da consistencia a un suelo ligero
  • Permite aligerar un suelo pesado
  • Estimula la vida microbiana en el suelo.

Se esparce a razón de 3 a 5 kg por m².

Maërl o lithothamne

Es una enmienda orgánica del mar, rica en oligoelementos y magnesio, contiene principalmente impurezas de algas y arena.

Como la dolomita, se usa preferiblemente para elevar el pH de suelos ácidos.

Carbón vegetal o biocarbón

El carbón vegetal o Biochar en inglés (de bio and charcoal que significa carbón) es carbón vegetal obtenido por combustión con bajo contenido de oxígeno de brotes de vid o bambú, con mayor frecuencia. Es una interesante enmienda y fertilizante natural para utilizar en la huerta por su porosidad microscópica y su longevidad.

La estructura porosa del carbón vegetal alberga microorganismos y hongos. El biocarbón hace que el suelo esté más vivo.

Esta misma porosidad permite retener los elementos minerales del suelo, lo que permite luchar contra la lixiviación del suelo por las lluvias repetidas.

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Abonos verdes, mitad enmienda, mitad fertilizante

Ampliamente utilizados en la práctica de la jardinería de permacultura, los abonos verdes juegan un papel tanto de fertilizante como de enmienda para obtener un suelo rico:

  • Favorecen la vida microbiana del suelo aportando materia orgánica
  • Mejoran su estructura y la drenan gracias al trabajo de su sistema radicular
  • Dibujan en profundidad y extraen los oligoelementos lixiviados por las lluvias
  • Los abonos verdes de la familia de las leguminosas finalmente fijan el nitrógeno del aire y lo devuelven al suelo en una forma que las plantas pueden asimilar.

Por eso es interesante sembrar abonos verdes para que ocupen el suelo en cuanto se disponga de unos pocos metros cuadrados.

Estiércol de ganado vacuno, equino y avícola

Los abonos de origen animal son enmiendas orgánicas bastante fáciles de obtener, especialmente en el campo.

Algunos jardineros los consideran fertilizantes. No se equivocan porque el estiércol, además de modificar la estructura del suelo, también libera nutrientes que son útiles para las plantas.

El estiércol de caballo es, con mucho, el más interesante, porque es el más rico en paja (materia carbonosa). Le sigue el estiércol de vaca, rico en nitrógeno, el de oveja y cabra y el de aves de corral. Si cría pollos para sus huevos, no se prive de cosechar y usar sus excrementos en el huerto.

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Los abonos se esparcen por toda la superficie del suelo en invierno, a razón de aproximadamente 1 kg/1m². No los entierres, simplemente rasca la tierra para incorporarlos a los primeros centímetros de tierra.

Pero a veces también tienen mala fama: se les acusa de transmitir enfermedades a las plantas y de contener muchas semillas que germinan y colonizan los lechos de cultivo. Para evitar estos inconvenientes, es recomendable dejarlos compostar durante varios meses antes de usarlos.

Compost, fuente de humus y nutrientes

Como el estiércol, el compost es tanto un fertilizante como una enmienda orgánica del suelo. Se puede utilizar todo el año, no solo en invierno, a razón de 1 kg/1m².

Actúa de 3 formas complementarias:

  • El compost es ante todo muy rico en humus. Una vez mezclado con la tierra, aporta una gran cantidad de humus ya formado que estimula la proliferación de organismos de forma sostenible.
  • El compost también es muy rico en microorganismos de todo tipo: bacterias, hongos, insectos… Al agregar compost, enriquecemos el suelo con toda esta fauna.
  • Finalmente, el compost es una fuente importante de nutrientes. Las lombrices de tierra absorben el suelo y luego lo rechazan, que está muy enriquecido con nutrientes que están inmediatamente disponibles para las plantas.

El vermicompost, que se puede producir fácilmente en una cocina o en un garaje con un compostador específico, es un compost aún más rico en humus y nutrientes. Dosificarlo a 1 kg por unos 2m².

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